Seguimos con las historias curiosas de algunos ciclistas del pelotón, y como no, tras la de Michael “rusty” Woods seguimos con otro corredor del extravagante Team Cannondale.

Nuestro protagonista es el americano Phil Gaimon más conocido como “Phil the thrill”, que en este 2016 ha vuelto al World Tour de la mano del conjunto Cannondale. Nuestro amigo no es ni un ciclista mediático ni tiene grandes triunfos en su palmarés, sin embargo muchas cosas de su vida nos llaman la atención.

Phil tiene una afición curiosa, muy curiosa y seguramente insólita para un deportista de alto nivel. Se confiesa como un auténtico experto en galletas. De hecho su adicción a ellas es tan grande que le ha llevado a tener una lista clasificatoria en su página web donde figuran las mejores de todo el mundo.  De hecho Phil anima a todo el mundo a recomendarle galletas vía correo electrónico y llega a afirmar que si alguna de ellas le hace dar positivo buscará a la persona hasta terminar con ella.

Las curiosidades más insólitas de Phil no terminan ni mucho menos aquí. El estadounidense tiene en el bíceps de su brazo derecho un tatuaje muy particular. Lleva tatuada una pastilla de jabón. Sí, una pastilla de jabón! Y no una pastilla cualquiera, una en la que se puede leer claramente “clean”, limpio. Así es como se define con orgullo nuestro protagonista. Más claro imposible.

Los inicios de Gaimon también fueron peculiares. En 2004 tomo una decisión. Aparcar la comida rápida, los vídeojuegos, la televisión y su vida sedentaria para empezar a perder peso y a montar en bicicleta. Gaimon confesaba que antes podía pasarse hasta 12 horas viendo series y la televisión.

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Phil haciendo de las suyas antes del tour de San Luis. foto. cannondale  pro cycling team.

Su locura no termina todavía aquí. En 2013 su actual director Jonathan Vaughters le llamó y le ofreció un contrato para el año siguiente. Su esfuerzo se veía al fin recompensado, pero antes debía demostrar que era capaz de aguantar una gran vuelta de 21 etapas. Para ello diseñó su tour particular. “El Tour de Phil” que durante 21 días le llevo a recorrer más de 4000 kilómetros, más que todo un Tour de Francia, con lo que consiguió superar la prueba con nota.

Phil es un tipo particular, contundente, de los que no tiene trabas en la lengua, de los que llaman la atención. En definitiva de los que este deporte necesita.