Por amor al ciclismo he hecho 400 kilómetros de coche y 20 más andando para ver una etapa del Tour, me fui de Barcelona hasta Andorra para ver la Vuelta, he hecho horas de coche para ver pasar diez segundos el Tour o tres horas de tren para ver una llegada masiva de la Vuelta cuyo éxtasis fue tan efímero como complaciente.

Por amor al ciclismo domingo encendí la tele a las dos y no la apagué hasta pasados tres cuartos de cinco y este domingo que viene la encenderé a las diez y cuarto, he visto etapas de Tour completas sin perderme un solo kilómetro, ni siquiera cuando iba al lavabo pues dejaba la puerta abierta y la seguía por el espejo.

Por amor al ciclismo he tratado de forzar la expulsión en un partido porque el de la semana siguiente me coincidía con la Roubaix o me he levantado a las cuatro de la mañana para ver esta carrera. Por amor al ciclismo domingo vi el Tour de Flandes en directo entero y por la noche me vi la repetición con mi padre que no la había podido ver.

Por amor al ciclismo las vacaciones de mi familia respetan al Tour, ya sea para que pueda verlo en directo o por lo menos no me pierda una etapa y las visitas turísticas de mi familia suelen durar como mucho hasta la hora de comer para que pueda ver la llegada.

Por amor al ciclismo el día más vacío del año es el de descanso del Tour y el invierno se me hace más largo que a nadie.

Por amor al ciclismo he cogido una bicicleta y lo he dado todo para vaciarme y por un momento sentirme como ellos, he ganado a mi hermano creyéndome Contador derrotando a Andy Schleck y he visto a mi padre dejarme atrás en montaña sintiéndome Indurain en Hautacam.

Por amor al ciclismo he llorado de rabia, de emoción, he golpeado la pared de mi casa o simplemente me he puesto en pie ante la hazaña que esos héroes estaban realizando. Por amor al ciclismo quizás vivo, por amor al ciclismo quizás soy más feliz, por amor al ciclismo quizás haya aprendido que significa sacrificio, esfuerzo o compañerismo, por amor al ciclismo quizás sea como soy.

Por amor al ciclismo sólo puedo dar las gracias al amor más largo de mi vida. Te quiero ciclismo y me compadezco de todos aquellos a los que no les haces sentir lo que mi.