Valor, coraje, valentía y sobretodo mucho pundonor son algunos de los aspectos que mejor definen a nuestro protagonista.

Él es el corredor del “Querer es poder”. El és Alberto Contador Velasco. Un corredor único. Un corredor que hoy en día ya no existe. Un corredor que solo desea la victoria y que lucha con toda su alma por llegar al escalón más alto del podio. A él, a diferencia de otros no le vale ninguna otra posición.

El corredor del Tinkoff es un corredor hecho a la antigua. Que lucha, que se entrega con toda su alma y que entiende el ciclismo de forma ofensiva y valiente. Un tipo que es inconformista por naturaleza y que nunca, NUNCA se rinde.

Este Tour de Francia, como todos, sabemos no ha empezado de la mejor forma para el pinteño. Pero lo importante de los cuentos no es como empiezan, sino como terminan. Y para ello aún faltan por escribir muchas paginas de la historia hasta el desenlace final en París.

Alberto ya se ha levantado de peores situaciones. (foto: Tour de 2014)

El madrileño ha demostrado en más de una ocasión ser prácticamente el único tipo del pelotón capaz de hacernos vibrar de verdad frente al televisor. Sus ataques a Ramussen en el Peyresourde  quedaran siempre gravados en mi retina. Pero su ataque en Verbier o en Ordino Arcalis para dejar claro a Lance Armstrong que había empezado otro reinado también nos quedaran siempre en el recuerdo.

Aún así, llegados a este punto, uno puede pensar que el que ha escrito estas lineas es simplemente un Contadorista.  Si, lo soy. Pero ahora es cuando realmente os quiero demostrar que para escribir y opinar esto no hace falta ni serlo por una simple razón. Lo que hace Alberto no lo hacen los demás. Y esto es queda demostrado realmente desde un punto de vista objetivo.

Alberto es el único corredor de grandes vueltas capaz de atacar de lejos. De lejos no me refiero a 8 km de meta. (algunos ya no hacen ni eso) sino atacar de verdad. Atacar con todas las cartas. Jugándose el todo por el todo y poniendo en jaque toda la carrera. Y contador ha demostrado en más de una ocasión ser perfectamente capaz. En el Tour de 2011 ataco a 94 kilómetros de la linea de meta en plena subida al Galibier y en la vuelta a España de 2012 camino de Fuente De consiguió desbancar a un Purito Rodriguez que ese año parecía invencible.

Seguramente el Tour esta difícil, ya no solo por el tiempo perdido, sino por el dolor y el golpe que arrastra. Pero si alguien es capaz de levantarse de esta. ese es nuestro protagonista.

Así que ahora, cuando las cosas están realmente complicadas, es cuando realmente hay que apoyarlo. Y no hay que hacerlo porque lleve el apellido Contador, ni porque el que escriba estas lineas lo diga. sino porque objetivamente hay que animar y apoyar a corredores que brindan espectáculo. Y de estos corredores, por desgracia cada vez quedan menos.

Así que todo buen aficionado al ciclismo, sea de la nacionalidad que sea, lo que más debería desear es una recuperación milagrosa de Alberto. Porque del resto seguro que se ocupa nuestro protagonista.