Son numerosos los ciclistas profesionales que encontramos en el pelotón internacional actual. Todos ellos siguieron su sueño de llegar a ser como sus ídolos ciclistas que veían a través de la televisión o a pie de puerto, donde alucinaban por poder vivir esa emoción en primera persona. Cada uno de ellos sabía que el camino era difícil pero, ¿por qué no llegar a profesionales? ¿Por qué no luchar por el sueño que uno quiere? ¿Por qué no intentarlo?

  • “A los siete años empezó a practicar ciclismo. Vivía en una calle que estaba con pavé y la ventana de su habitación daba a la calle donde oía a los coches pisar el adoquín y empezó a gustarle ese tipo de superficie desde entonces” Juan Antonio Flecha.
  • “Con 10 años se subía al Etna sujeto con una cuerda al coche de su padre, un cicloturista obligado” Vincenzo Nibali.
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Vicenzo Nibali junto a su hermano Antonio Nibali

Son muchas las personas que practican el ciclismo, solo hay que ver el auge que está experimentando día tras día. Somos muchos, donde yo también me incluyo, los que practicamos este deporte para disfrutar un sábado por la mañana de paisajes y buena compañía con el fin de dejar a un lado la rutina que invade nuestras vidas. Sin embargo, también hay otros tantos que, a parte de realizar la acción presentada anteriormente, pedalean por acercarse y conseguir su sueño: competir en una determinada carrera y acercarse, poco a poco, a sus referentes ciclistas.

Pero esto no es tarea fácil. Son muchos los jóvenes de hoy en día que trabajan duramente para alcanzar su objetivo. Son conscientes de lo complicado que es llegar a ser ciclista profesional y del nivel que estos deben mantener para poder seguir en la élite. Son conocedores de las dificultades que se presentan día a día para pedalear como, por ejemplo, los estudios, las lesiones o la falta de material. Pero sin embargo continúan su camino, prosiguen en su sueño y siguen realizando ese trabajo en la oscuridad que esperan que en un futuro, cercano o lejano, dé su fruto.

La motivación y la ilusión son valores esenciales para empezar este inicio hacia el sueño porque ayudan a superar cualquier dificultad presentada. La dedicación, junto con el trabajo y sacrificio, son otros tres aspectos fundamentales para construir el camino hacia el objetivo final. Pero estos no acaban aquí, sino que posteriormente también se tendrá que hacer referencia al compañerismo, la empatía, la solidaridad y la superación individual dentro del colectivo.

Esto no es más que una simple declaración para que tú, sí tú, chico o chica, joven o adulto, estudiante o trabajador, ciclista aficionado o globero… Una simple declaración para que sepas que tienes en tus manos la posibilidad de llegar tan lejos como tú quieras llegar y de que puedes cumplir todos los sueños que quieras lograr. Unas simples líneas para recordarte, todas las veces que hagan falta, que puedes llegar a brillar de una manera descomunal.

Adelante, ¡tienes mucho que ganar!

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Foto: Rapha