Las clásicas. Esas carreras que, salvo en contadas excepciones, se les han resistido a los ciclistas españoles. España, el país en el que por encima de todo lo que cuenta en el ciclismo son las grandes vueltas por etapas, tiene en su haber dos ciclistas de características muy similares dispuestos a desafiar a la tradición española, como ya hicieran hace no tanto Óscar Freire y Juan Antonio Flecha. Tiene dos ciclistas a los que no les importa decir que prefieren las pruebas de un día a las vueltas por etapas. Juan José Lobato (27 años, Trebujena) y Carlos Barbero (25 años, Burgos) se han propuesto brillar en carreras como la Milán San-Remo o la Amstel Gold Race, allí donde los velocistas más puros, incapaces de superar las rampas explosivas, no pueden sprintar. Y es que los dos son corredores de características muy similares: aunque no llegan al nivel de los grandes sprinters, Barbero y Lobato atesoran una muy buena punta de velocidad y son capaces de superar con los mejores los repechos más duros, e incluso puertos de montaña no demasiado exigentes. Y, si la llegada pica para arriba, mejor que mejor.

Ambos se enfrentan en 2017 a un año clave en sus carreras deportivas: el gaditano ha fichado por el conjunto holandés Lotto NL-Jumbo, mientras que el burgalés llega al equipo del que se marcha el otro: Movistar Team. En el caso de Lobato, será el tercer equipo World Tour en el que corra, tras Euskaltel (2013) y Movistar (2014, 2015 y 2016). Barbero, por su parte, debutará en el World Tour en 2017 tras dos años, el primero exitoso y el segundo complicado, de aprendizaje en el Caja Rural.

«Mi equipo nuevo me ha inspirado mucha confianza, y personalmente creo que puedo ser una buena opción para carreras como la Milán San-Remo»

Al palo en la San Remo. En el año 2014, Juanjo Lobato, cuarto, se quedó a las puertas del podio en el "monumento" italiano. © RCS
Al palo en la San Remo. En 2014, Juanjo Lobato, cuarto, se quedó a las puertas del podio en el “monumento” italiano. © RCS

Juanjo Lobato ha decidido cambiar de aires para las dos próximas temporadas. Tras un 2016 complicado, donde solamente logró victorias de menor nivel, el ciclista de Trebujena emigra a Holanda para correr en el Lotto NL-Jumbo. Allí podrá centrarse en las clásicas, las pruebas que mejor se adaptan a sus características, como ya ha demostrado en el pasado. Gozará de la libertad que no tenía en Movistar, y podrá centrarse en su desarrollo personal.

En 2014, Lobato dejó ver a la comunidad ciclista que tiene el fondo suficiente como para disputar las grandes clásicas. Fue cuarto en la San Remo, y eso que en el sprint final le cerraron. Kristoff era imbatible, pero quién sabe si Lobato no habría subido al segundo lugar del podio de haber podido sprintar con comodidad. En 2015, su arranque de temporada fue espectacular: ganó una etapa en el Tour Down Under y dos en la Vuelta a Andalucía. Tal era el estado de forma que demostraba que muchos le metían en la nómina de favoritos para la San Remo, donde no pudo repetir su actuación del año anterior. Pocos meses después, en el Giro de Italia, se quedó a las puertas de ganar un sprint en cuesta en Fuiggi, pero Diego Ulissi le superó en el último momento. Unos días después se fracturó la clavícula, pero se recupero para la última parte de la temporada, logrando varios segundos puestos en el circuito de Getxo y en el siempre competido Tour de Gran Betraña. En 2016 tuvo su año más discreto con Movistar. Ganó una etapa en el Tour de Dubai en febrero, pero no se le volvió a ver hasta mayo, donde se impuso en la Vuelta a Madrid. Y, después, desapareció. Quizás, su mal año -o peor respecto a los dos anteriores- le haya motivado a cambiar de equipo. Desde luego, si lo que quiere es centrarse en las clásicas, no puede haber tomado una mejor decisión. Lotto NL-Jumbo es un equipo con muchísima tradición ciclista, donde las pruebas de un día, en especial la Amstel Gold Race, la única carrera World Tour holandesa, son de gran importancia para los patrocinadores del equipo. El conjunto neerlandés espera con ganas la mejor versión del sprinter de Trebujena, y nosotros también.

«Pruebas como la Milán-San Remo o la Amstel Gold Race son citas que me gustaría probar. Son carreras que has visto toda la vida por la tele y ahora puede darse la circunstancia de vivirlas desde dentro»

Etapa y liderato en casa. En 2015, Barbero logró una victoria importantísima ante sus paisanos en la carrera de su tierra. © Vuelta a Burgos
Etapa y liderato en casa. En 2015, Barbero logró una gran victoria ante sus paisanos en la carrera de su tierra. © Vuelta a Burgos

Aunque siempre es difícil ganar en el World Tour, y más en tu primer año, Carlos Barbero ha demostrado tener calidad suficiente como para, al menos, estar en la pelea en las llegadas masivas. Aunque en 2016 no ha logrado ninguna victoria, en 2015 ganó cinco carreras: la primera etapa de la Vuelta a Burgos, la segunda de la Vuelta a Madrid, dos etapas en el Tour de Beauce (disputado en Canadá) y la “The Parx Casino Philly Cycling Classic”, una clásica que se corre en Estados Unidos. Eso sí, su mejor triunfo como profesional llegó en 2014, cuando militaba en el conjunto Euskadi y se impuso en el circuito de Getxo. Aquel año fue fantástico para Barbero, ya que también se impuso en la clasificación general de la siempre disputada Vuelta al Alentejo, una carrera en la que los ciclistas más talentosos del pelotón sub-23 se dan tortas para ganar.

El Movistar Team, un equipo fuerte donde los haya, ha decidido apostar por él a pesar de la complicada temporada que sufrió el año pasado. Seguro que, en más de una ocasión, a Barbero le tocará trabajar para otro compañero pero, en las clásicas, podrá buscar sus propias oportunidades. Nunca ha corrido un monumento, y siempre es difícil lograr un buen resultado en el debut en una carrera de estas características. Aunque 2017 será un año de aprendizaje para él, especialmente si corre las clásicas de pavés, ¿por qué no puede estar en la pelea? Barbero es un ciclista muy competitivo y, sin duda alguna, podemos decir también que es uno de los mayores talentos del ciclismo español. El World Tour le espera. Esperemos que cate la máxima categoría con éxito.



La temporada 2017 ya ha comenzado. En Australia ya se han disputado los campeonatos nacionales, y ambos se los ha llevado el mismo equipo: BMC. Rohan Dennis ha revalidado su título en la contrarreloj, mientras que el neoprofesional Miles Scotson se ha hecho con el campeonato en ruta. Era su primera carrera en la élite, y ganó por todo lo alto, batiendo en el sprint final a Simon Gerrans y a Nathan Haas.

Su primera carrera con BMC y como profesional y va el tío y gana. Habrá que seguir los pasos de este joven australiano con mucha atención. © Cycling Australia
Su primera carrera con BMC y como profesional y va el tío y gana. Habrá que seguir los pasos de este joven australiano con mucha atención. © Cycling Australia

Si se acercan ustedes al Col de la Madone, verán a varios tíos de negro subiendo como posesos una y otra vez el puerto. Chris Froome anda por allí haciendo series.

Me declaro fan absoluto de las series que hace Alberto Contador en su casa -o casoplón- con su bicicleta Trek. Su perro Tour también lo es.

Esta web cumple hoy, 9 de enero, un año de existencia. Ya sé que lo he hecho muchas veces, pero no se van a librar de que les de las gracias una vez más por el inmenso seguimiento que hemos recibido, tanto en la web -los datos de visitas que hemos registrado no los podíamos ni soñar cuando empezamos todo esto- como en las redes sociales. Una vez más, gracias.

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