Si hay una carrera por etapas que ha evolucionado en los últimos años, esa es la Tirreno-Adriatico. Desde que la ronda italiana comenzó a incluir etapas de montaña y dejó de ser una carrera para hombres rápidos, ha ido acogiendo participaciones espectaculares temporada tras temporada. Un dato que dice mucho del nivel que ha tenido la Tirreno en esta última década es que sólo Vincenzo Nibali haya sido capaz de ganarla en más de una ocasión (el siciliano se impuso de manera consecutiva en 2012 y 2013). Nairo Quintana (ganador en 2015), Alberto Contador (rey indiscutible de la edición 2014), Chris Froome (ganó una etapa en 2013 y finalizó 2º)… todos los grandes vueltómanos han brillado en la carrera de los dos mares, y es que pocas victorias otorgan más prestigio que la Tirreno-Adriatico.

Tirreno

RECORRIDO

Equilibrada es un adjetivo que describe a la perfección el recorrido de esta Tirreno-Adriatico. Dos contrarrelojes -una por equipos y una individual-, dos etapas para sprinters, otras dos para clasicómanos o “caza etapas” y una de montaña de donde, salvo sorpresa o accidente como el año pasado, saldrá el ganador de la clasificación general.

La primera etapa es, como siempre en esta carrera, una contrarreloj por equipos. Los casi 23 kilómetros de recorrido generarán las primeras diferencias entre los favoritos, que no deberán perder demasiado tiempo si quieren mantener sus aspiraciones de cara a la general. Al día siguiente a los ciclistas les esperan nada menos que 228 kilómetros y un final peligroso en Pomarance, ideal para clasicómanos aunque los hombres que pelearán por la general también estarán -o deberán estar- en la pomada. El viernes les aguarda otra jornada de más de 200 kilómetros, aunque el final es mucho más sencillo y, salvo sorpresa, el ganador saldrá de una volata.

Terminillo
La altimetría del Terminillo

El sábado llega la etapa reina de esta edición, la 52º -es una carrera relativamente joven- de la Tirreno-Adriatico. Los ciclistas tendrán que afrontar los 16 kilómetros de subida al Terminillo, que no alberga rampas superiores al 12% de desnivel, aunque es un puerto muy constante. El año pasado no pudo disputarse la jornada reina con final en el Monte San Vicino a causa de la nieve, lo que provocó que la clasificación general final se viera muy alterada. El corredor que salga con el maillot azul del Terminillo tendrá muchas papeletas para ganar la carrera.

Tras la batalla en la alta montaña, al pelotón le espera al día siguiente otra jornada larga, de 209 kilómetros, con otro final peligroso, esta vez en Fermo. Los últimos kilómetros pican para arriba, y será la última oportunidad que tendrán los escaladores de recortar o ganar tiempo antes de la última crono. La jornada más asequible llegará el penúltimo día, con una etapa de 168 kilómetros y prácticamente ninguna dificultad que se decidirá al sprint. El martes, la Tirreno echará el cierre con una contrarreloj individual de 10 kilómetros.

 

Etapa 1

Etapa 2

Etapa 3

Etapa 4

Etapa 5

Etapa 6

Etapa 7

 

PARTICIPACIÓN

La participación en esta 52º edición de la carrera de los dos mares es algo más discreta de lo habitual. La batalla que mantiene la Tirreno-Adriatico con la Paris Nice se ha decantado esta vez por la carrera francesa, que este año acoge una participación mejor. Pese a ello, hombres de la talla de Nairo Quintana, Vinceno Nibali o Fabio Aru tomarán la salida en Lido di Camiore. Sin duda, el colombiano, que ganó la carrera en 2015 tras una gran ascensión al Terminillo, es el gran favorito para la victoria final, aunque Nibali, campeón en 2012 y 2013, tratará de ponerle las cosas difíciles.  Por su parte, Aru, que nunca ha brillado en la Tirreno, tendrá una buena oportunidad de hacerlo en las rampas del Terminillo. Muy en cuenta hay que tener también a hombres como Bauke Mollema, que fue 2º en 2015 y está subiendo mejor que nunca, o a Adam Yates y Rui Costa, dos corredores a los que las etapas de Pomarance y Fermo les vienen como anillo al dedo. La gran baza española de cara a la clasificación general será Mikel Landa, que deberá exprimirse en el Terminillo si quiere acabar en una buena posición en la general. Otro corredor que puedo hacerlo muy bien es Tom Dumoulin; al neerlandés le favorecen las contrarrelojes, y un puerto tendido como el Terminillo es bueno para sus características, al igual que a Thibaut Pinot, que en carreras de una semana siempre cuaja buenas actuaciones.

Los equipos de la Tirreno
Los equipos de la Tirreno

En lo que se refiere a los sprinters, Mark Cavendish, Caleb Ewan y el campeón del mundo Peter Sagan serán las grandes referencias, aunque tampoco podemos olvidarnos de Fernando Gaviria o de Greg Van Avermaet. Michal Kwiatkowski, Edvald Boasson Hagen y Tim Wellens, Tiesj Benoot darán la batalla en las etapas de media montaña, donde habrá tortas para ganar. En la Tirreno-Adriatico hay etapas que parecen auténticas clásicas, y en esta edición no será menos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PARTICIPACIÓN