Las cosas cambian y el ciclismo, como es lógico, no quiere ser menos. La llegada del ciclismo moderno a nuestros días es ya una realidad y por esto hoy voy a hablaros de este nuevo ciclismo. El que yo denomino ciclismo 2.0

Un ciclismo vanguardista que deja de lado las teorías más convencionales que han estado instauradas durante años para dejar sitio a otros elementos innovadores. Un ciclismo moderno, nuevo y diferente. Un ciclismo que sin duda tendrá sus defensores pero también sus detractores, y en definitiva un  ciclismo que está intentando cambiar parte de la historia de nuestro deporte.

La cosa ha cambiado y ha cambiado mucho. De modo que lo primero que deberíamos preguntarnos es si lo ha ha hecho para bien o para mal. En mi opinión la cosa no esta muy clara.

Hemos pasado de la EPO, de las bolsas de sangre y de la barra libre a las dietas milagrosas y al deporte como habito de vida saludable.  Hasta aquí todo muy bonito, ¿verdad? Hemos dejado atrás la época más oscura y negra del ciclismo para vivir una época de amor, paz y tranquilidad al más puro estilo “happy flowers” y “hipster” del siglo XXI. Pero que no os engañen, eso es lo que os quieren hacer creer y la cosa no es tan bonita cómo parece ser.

Resultat d'imatges de chia
Semillas de todo tipo están de moda.

Aunque lo parezca, en el ciclismo 2.0 no es todo un cuento de hadas y detrás de todo esto (cómo en todo) hay mucho negocio, intereses y personas tremendamente influenciables y vulnerables que llegan a poner en riesgo su salud intentando seguir unas dietas, una rutinas y unos hábitos nuevos supuestamente saludables que a menudo carecen de consistencia científica.  Con las redes sociales y con el hecho de tener internet a mano, hoy en día todo el mundo se cree dietista, preparador físico y fisioterapeuta con el sólo hecho de “googlear” un poquito, olvidando por completo  que están jugando con su cuerpo y sin llegar a  ser para nada conscientes de que no todo el mundo está preparado ni formado para tomar decisiones de este tipo.

Con todo esto y, si os soy sincero, no se que queréis que os diga. No sé si me preocupa más esta época o la anterior. ¿Cuál de las dos es más oscura?

La EPO y las bolsas de sangre son malas sí, pero el porcentaje de personas que “tuneaba” y evolucionaba su cuerpo era bastante menor al que actualmente “juega” con su cuerpo intentando seguir estas supuestas dietas y rutinas de ejercicio milagrosas.

El que se quiera dopar que se dope y el que quiera poner en riesgo su salud que lo haga. El dopaje, aunque nos lo hagan creer no se ha ido, y no se irá nunca,  de modo que por lo que, al menos, deberíamos luchar por no terminar haciendo del ciclismo 2.0 un habito generalizado de vida, al menos sin que detrás tenga una consistencia científica. Lo que me preocupa realmente no es un dopaje esporádico de supuestos deportistas de “élite” que solo hacen que engañarse a si mismos, sino que lo que me preocupa y por lo que quiero luchar es porque todo este ciclismo 2.0 no llegue a las escuelas, y porque los niños no terminen “manchados” por todo esta nueva locura “hipster” moderna que  a menudo queda más que demostrado que pone en riesgo nuestra salud.

No soy médico, pero no tengo ninguna duda de que alguno de ellos me daría la razón con que la cosa se nos está yendo un poco de las manos.

La infinidad de teorías que existen nos hacen dar cuenta aún más de que quizá estamos perdiendo un poco el norte. Para gustos colores dicen, eso es cierto, pero a mi entender esto no debería ser extrapolable a un hábito como la salud.

Comer variado debería ser fundamental.

Muchos “entendidos” y muchas opiniones en la materia sin que ninguna de ellas termine siendo la buena. Podríamos acabar totalmente locos si intentáramos hacer caso a todo lo que oímos, leemos o vemos.

Ahora resulta que la leche no es buena por el cuerpo a partir de según que edad,  los hidratos de carbono deben tomarse en poca cantidad y cada vez son más las personas que no toman carne o alimentos de procedencia animal. Ahora se llevan otras cosas. Dietas alcalinas, entrenamientos en ayunas, paleodietas o el famoso veganismo es lo que esta de moda. Tomar zumos milagrosos a todas horas, aguacate, cereales integrales, semillas y chía colgando una foto en instagram significa estar a la última. Ir a desayunar un café con leche (normal) y un croissant parece ser historia del siglo pasado y pedir un bocadillo de jamón con queso parece ser ya todo un pecado.

Llamadme romántico o clásico, pero creo que estamos perdiendo un poco la cabeza. Comer bien y saludable sí. Pero por favor tampoco hace falta renunciar a uno de los placeres más grandes en esta vida. El buen comer. Se puede comer bien y sano comiendo variado, no hace falta dejar de comer los alimentos que durante años han sido “básicos” en nuestras dietas sólo porqué ahora esta de moda.

De seguir por esto camino, ¿qué será lo siguiente? ¿Beber solo agua por las mañanas? ¿O levantarnos por la noche a comer?  Lo siento, pero muchas personas deberían preguntarse con todo esto si realmente saben dónde van. Y si sobretodo si saben hasta donde están dispuestos a llegar con su cuerpo.

Seguramente, los humanos somos demasiado influenciables, y débiles por naturaleza, pero muchas personas deberían darse cuenta que detrás de todo esto solo hay insisto, cómo en todo, un buen negocio.

¿Modernizarse? Sí, pero no a cualquier precio y solo hacerlo cuando esto nos garantice un avance como sociedad.

Hasta aquí el artículo y la reflexión. Iros a comer a comer un buen bocadillo de jamón ibérico antes que dejen de “fabricarlos”.

Llamadme clásico, carca o tradicional, yo más bien a todo esto le llamo sensatez.

Aleix