Bienvenidos de nuevo a esta sección en la que analizamos las carreras ciclistas y comentamos sus puntos fuertes y sus puntos débiles. En esto caso, se trata de la Volta a Catalunya. Una prueba que, sin llegar a ser mala, sigue arrastrando las mismos fallos que en las ediciones anteriores.  Sin más dilación comenzamos:

Lo peor:

3. La clase baja decepciona: Si para algo sirven las invitaciones WT es para que aquellos equipos que no lo sean se dejen ver y le den juego a la carrera. Y esto no pasó. Simplemente no dieron el nivel necesario. Un dato que lo demuestra es que de los 8 corredores que empezaron la carrera, del Funvic aguantó solo 1 y del Caja Rural 2. Por salvar a algún equipo invitado, al Wanty, que con Smith Dion tuvieron presencia en las llegadas masivas. El resto nada de nada.

2. El recorrido: Es un recorrido tan sumamente nefasto que no sé ni por dónde empezar. Etapas más que vistas, como la infumable subida a la Molina o el circuito de Montjuic. Una penúltima etapa estropeada por un puerto final que impide que haya cualquier tipo de diferencias. La extraña manía por poner etapas de media montaña que lo único que provoca es ahuyentar a los sprinter. Quizás se salven la contrarreloj y la etapa reina. Y digo quizás porque en una vuelta de 1 semana, una contrarreloj por equipos de más de 40 kilómetros provoca demasiadas diferencias, y más si la etapa reina es unipuerto. Un recorrido muy descompesado,

1. La cobertura de la TV: ¿Qué pasa? Seguro que nadie se lo esperaba… y esto es precisamente lo más molesto. Todos los años, sin excepción, reciben críticas en este aspecto y no se molestan en arreglarlo. Una prueba WT, como Volta, que cuenta con una de los mejores participaciones del año no se puede permitir las imágenes que aportan. Planos desde la estratosfera, nulas referencias, la fragilidad de la señal… No estamos pidiendo una cobertura como la de las televisiones belgas, pero sí algo aceptable.

Lo mejor:

3. Los jueces: Quizás todo el mundo este de acuerdo con este punto. No obstante, con el reglamento en la mano, la sanción al conjunto Movistar está totalmente justificada. Podemos debatir si es una norma lógica o no, pero no tiene sentido debatir si es justa o no. Teniendo presente esto, bravo por los jueces. Bravo por ellos porque no es fácil actuar en contra del equipos más poderoso de España. Muestra de valentía y de respeto hacia el reglamento.

2. La participación: Otro año más, la Volta ha sido capaz de congregar a los mejores corredores del pelotón internacional. Con la posible excepción de la escasez de sprinters, el resto, inmejorable. Froome, Valverde, Yates, Bardet, Contador, Dan Martin, Van Garderen, etc. Una participación de lujo. Además, por si fuera poco, todos tuvieron su relevancia. Van Garderen vistió el maillot de líder. Froome y Contador se batieron en duelo en el Alt du Port. Bardet y Yates se dejaron ver y aportaron ataques a la carrera. Y Valverde que puso el córner y lo remató de chilena.

1. Soler-Valverde: Qué barbaridad de Volta nos han regalado estos dos. Comencemos por el catalán. Si empezábamos a tener sudores fríos pensando en el -negro- futuro español, corredores como Marc Soler deberán ser los estandartes de la nueva generación. En esta Volta, ha demostrado el por qué de esta afirmación con un meritorio tercer puesto y el maillot de los jóvenes. Del murciano ya no sé qué se puede decir. Siendo el escritor de estas líneas un profundo ‘hater’ del de Las Lumbreras lo que ha hecho en esta carrera es para levantarse y aplaudir hasta tener las palmas en carne viva. Derrotó a Froome y a Contador en alta montaña, gana en un sprint con la carretera picando y gana un sprint en llano. Lo hizo todo. Y en nada empiezan las Árdenas…

No quería dejar pasar la ocasión para hacer una mención especial para Juan Carlos García, el narrador de Teledeporte que volvió a demostrar que es de lo mejorcito que tienen. Sin duda, uno de los narradores más infravalorados.