Ayer el mundo del ciclismo se levantó consternado por una triste noticia: a los 37 años de edad falleció Michele Scarponi arrollado por una furgoneta mientras entrenaba. Nos dejó un gran ciclista pero, sobre todo, una gran persona.

Todas las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida hacia Michele, persona muy querida tanto en el pelotón, como por los fans. Siempre tenía una sonrisa en la boca para todos.

Se va con un amplio palmarés a sus espaldas. En los últimos años, Michele se convirtió en un gran gregario para Nibali y Aru, pero siempre se podía acudir a él como líder. Eso es lo que hizo este año Astana tras la lesión de Fabio Aru. Scarponi iba a ir al Giro como líder del conjunto kazajo, y demostró que llegaba como favorito en el Tour de los Alpes.

El pasado lunes, Michele venció en la primera etapa del Tour de los Alpes, colocándose como líder. Anteayer, finalizó la carrera con Scarponi 4º. Tras finalizar la etapa, volvió en coche junto a su masajista a su casa, para pasar la noche junto a su mujer y sus dos hijos. La pasada mañana, salió a entrenar, y no pudo regresar.

Con este post, quiero pedir, como muchas veces se ha hecho ya, respeto al ciclista. A todos los ciclistas nos gustaría dejar de salir de casa con la incertidumbre de saber si saludaremos por ultima vez a nuestros familiares, si volveremos a verlos, si regresaremos a casa sanos y salvos…