Es difícil encontrar en el calendario una carrera más impredecible que el Tour de Romandia. En la carrera suiza se juntan ciclistas con objetivos muy distintos; por un lado, están aquellos corredores que quieren apurar el pico de forma alcanzado para las clásicas de primavera y, por otro, están los que quieren finalizar con competición su preparación del Giro de Italia, que comienza pocos días después de la finalización de la carrera suiza. Incluso, en los últimos años, acuden también a Romandia algunos ciclistas que quieren comenzar a construir su forma de cara al Tour de Francia. Por todo ello, esta carrera suele reunir una gran y diversa participación y, en esta ocasión, no va a ser menos.

Nairo Quintana, vencedor en Romandia el año pasado, no estará presente en esta edición de la carrera y, por tanto, no defenderá el título logrado en 2016. © BettiniPhoto

 

RECORRIDO

Como es habitual, la carrera suiza comienza con un prólogo. De un trazado de 5 kilómetros de longitud saldrá el primer líder y se harán las primeras diferencias en la general, aunque a priori, con toda la montaña por delante, no resultarán decisivas. Al día siguiente ya llega el primer final en alto, en Champéry (14,5 Km al 4,2%), donde los favoritos no podrán permitirse una mala actuación si quieren ganar la carrera.

Las dos etapas siguientes son las más fáciles de la carrera. A priori, tanto en Bulle como en Payerne se verá una llegada masiva, aunque no es en absoluto descartable que una fuga llegue a buen puerto, puesto que ambas etapas presentan un perfil quebrado donde las escapadas siempre le ponen las cosas difíciles al pelotón.

La jornada reina de este Tour de Romandia llega en la quinta etapa; una etapa de 164 kilómetros con cuatro puertos de primera categoría con final en alto en Leysin (5,4 Km al 6,5%). El Tour de Romandia se cerrará al día siguiente con una contrarreloj de 19 kilómetros, cuyos primeros 7,5 kilómetros son en subida. Un trazado que favorece a los rodadores con capacidad para ascender bien, por lo que lo escaladores más puros tendrán que hacerlo lo mejor posible en la primera parte de la crono para minimizar pérdidas en línea de meta.

ETAPAS

 

PARTICIPACIÓN

Chris Froome es la gran atracción de este Tour de Romandia. El triple ganador del Tour ha ganado la carrera suiza en dos ocasiones, 2013 y 2014, y siempre cuaja buenas actuaciones en una de sus carreras preferidas. Aunque no compite desde la Vuelta a Cataluña, al ciclista británico le encanta competir y nunca baja los brazos. Se empleará a fondo por tratar de ganar.

El otro gran vueltómano que viene a Romandia es el australiano Richie Porte, que no se cuelga un dorsal desde la París-Niza. Al igual que Froome, Porte comenzará en Romandia a construir su forma de cara al Tour de Francia, por lo que sus prestaciones en la montaña suiza son toda una incógnita.

Froome ha ganado el Tour de Romandia en dos ocasiones, una carrera fija en su calendario. © Graham Watson

Ion Izagirre es la gran esperanza española de cara a la clasificación general. El ciclista vasco ha mostrado un gran estado de forma en las Ardenas y en Romandia se va a encontrar con un recorrido muy favorecedor, con una montaña no demasiado exigente y dos contrarrelojes, la especialidad del corredor del Bahrain-Merida. Izagirre ya fue tercero el año pasado, pero en esta ocasión será el líder absoluto de su equipo. Sin duda, está ante una gran oportunidad de añadir otra carrera World Tour a su palmarés.

Por cuestiones de calendario, el Tour de Romandia es una carrera que reúne siempre una gran participación. Bob Jungels, Simon Spilak (ojo con el esloveno, que ha sido segundo en tres ocasiones), David de la Cruz, Michael Albasini, Roman Kreuziger, Simon Yates, Andrey Amador o Jonathan Castroviejo son ciclistas a tener muy en cuenta esta semana, con etapas muy favorecedoras para sus características en las que pueden sorprender a los grandes favoritos.

El Tour de Romandia podrá seguirse en directo por Eurosport.