Willunga Hill, santuario de Contador y Valverde

Resulta llamativo que al sur de la lejana Australia haya un monte de tres kilómetros que signifique tanto para Alberto Contador y Alejandro Valverde, los dos mejores ciclistas de la historia de España junto con el inigualable Miguel Indurain. Pero es así. Willunga Hill, una subida de tres kilómetros donde sólo uno de ellos es verdaderamente exigente, tiene un significado especial para ambos. Los dos, aunque por motivos muy diferentes, revivieron deportivamente sobre las rampas de esta pequeña ascensión, que todos los años acoge en el mes de enero la etapa más importante del Tour Down Under.

Contador

Contador celebra su victoria en la etapa reina del Tour Down Under 2005, su primera competición tras haberse sometido a una operación cerebral a vida o muerte. © Tour Down Under

En 2005, Alberto Contador volvía a poner un dorsal en su maillot tras haberse jugado la vida en una operación cerebral pocos meses antes. Sin apenas creérselo y con la desaprobación de los médicos, Contador se plantó en Australia con el Liberty Seguros para disputar la que iba a ser su primera carrera en prácticamente un año. El Tour Down Under era, en aquellos años, una prueba bastante más cómoda y llevadera que en la actualidad. Sin embargo, había una etapa, la quinta, relativamente dura que incluía dos pasos por Willunga Hill y Contador y Luis León Sánchez, que lideraba la prueba con comodidad, no quisieron desaprovechar la ocasión. En el segundo paso por el puerto atacaron y se marcharon en solitario. Coronaron con una buena ventaja sobre el resto de ciclistas y colaboraron, como no podía ser de otra manera, hasta la línea de meta, donde celebraron juntos la victoria de Contador, que a día de hoy sigue considerando aquel triunfo como el más importante de su carrera deportiva. «En la vitrina de mi casa solamente un trofeo acompaña a los de las grandes vueltas: el que me dieron en aquella etapa en Australia. Es la victoria más importante de mi vida».

Valverde

Por centímetros superó Valverde a Gerrans en la cima de Willunga Hill. El murciano logró en enero de 2012 su primera victoria tras haber estado sancionado dos años por dopaje. © Tim de Waele

En una situación relativamente parecida a la de Contador se encontraba Valverde en 2012. Tras haber recibido una sanción de dos años por dopaje en mayo de 2010, el murciano volvía a la competición en Australia, a donde quiso acudir para coger ritmo de competición. Fue en 2012 el primer año en el que el Tour Down Under incluía un final en alto y, como no podía ser de otra manera, este sería en Willunga Hill. Valverde, que durante las etapas anteriores había demostrado su buena forma pese a haber estado parado durante año y medio, utilizó a su equipo para ir descolgando rivales hasta quedarse sólo con Simon Gerrans, a la postre ganador de la carrera, al que superó por milímetros tras un sprint agónico para hacerse con la victoria de etapa. Nada más cruzar la línea de meta, se echó a llorar. «No puedo aguantar las lágrimas. Sentimentalmente, es la victoria más importante de mi carrera».

Qué cosas tiene la vida. La montaña (o el monte, mejor dicho) en la que Contador y Valverde lograron su victoria más especial no está en los Pirineos ni en los Alpes. Está en el sur de Australia, el país del mundo que más alejado está de España (junto con Nueva Zelanda). Un país en el que el ciclismo a día de hoy se cuida muchísimo, pero cuya tradición en él es corta. Y, sin embargo, para dos de los mejores ciclistas de la historia, hay en Australia una pequeña montaña cuyo valor sentimental está muy por encima de cualquier otra. Contador y Valverde, dos hombres conectados hasta en esto. Caprichos del destino.