Éxtasis colombiano

Pónganse en su piel: tienen una generación de ciclistas espectacular (me atrevería a decir que en el futuro será considerada como una de las mejores de la historia del ciclismo) y a la mayor promesa del ciclismo mundial. Además, este año han estrenado la que desde ya es la carrera más importante de su país: la Colombia Oro y Paz, que más allá de problemas con la transmisión de la carrera y las referencias de tiempo, ha sido un éxito total y absoluto, con una afluencia de público masiva y con emoción hasta el último metro. Mentiría si dijese que no me da envidia (pero sana, eh) la situación actual del ciclismo en Colombia. 

Egan Bernal, a sus 21 años recién cumplidos, se ha hecho con la victoria final en la Colombia Oro y Paz. El jovencísimo corredor colombiano, que venía de proclamarse campeón nacional de contrarreloj pocos días antes, batió a Nairo Quintana y a Rigoberto Uran (nada más y nada menos) y se hizo con la victoria en la general. Cierto es que llegaba mucho más rodado y en mucha mejor forma que sus rivales, como también es cierto que tuvo que sudar sangre para conseguir la victoria, y que no lo habría hecho sin la excepcional ayuda en la última etapa de sus compañeros Sergio Henao y Tao Geoghegan Hart. Pero oigan, ganar generales en carreras de este nivel con 21 años no hace sino indicar que estamos ante un chico que puede hacer historia en el ciclismo, algo que nadie se atreve a negar. Su margen de progresión es infinito.

Bernal entrando en meta en la última etapa de la Colombia Oro y Paz. Acababa de ganar la carrera. © Getty Images

Caso similar al de Bernal es el de Fernando Gaviria, que a sus 23 años debe ser ya considerado como uno de los mejores sprinters del mundo. Porque lo es, aunque aún esté lejos de tocar techo. Ha hecho lo que ha querido en las llegadas masivas de la Colombia Oro y Paz (aunque, todo sea dicho, el nivel era bastante bajo) y se metió en escapadas en dos de las tres etapas de montaña de la carrera. El año pasado ganó cuatro etapas en el Giro de Italia en su debut en una grande y este año apunta a las clásicas de pavés y al Tour de Francia donde, tarde o temprano, acabará brillando. Ciclista rápido como pocos, muy hábil en la bicicleta y con capacidad para superar, e incluso brillar, en subidas cortas y explosivas. Aún es pronto para afirmarlo, pero si hay un próximo Peter Sagan en el ciclismo, este se llama Fernando Gaviria.

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Dominador absoluto. Gaviria ha ganado los sprints con una facilidad pasmosa. © Team Sky

Y qué decir de los ya consolidados Nairo Quintana y Rigoberto Uran. Quintana, a sus 28 años, ha ganado dos grandes vueltas (aunque muchos esperaban que a esta edad se hubiera apuntado alguna más) y Uran (31 años, el corredor más veterano de esta generación de ciclistas colombianos), pese a que no es un ciclista que gane demasiado, lleva casi una década peleando en las mejores carreras del mundo. Pese a que ambos han alcanzado ya la madurez como ciclistas, tienen aún muchos años por delante para seguir ganado carreras y hacer disfrutar a los aficionados colombianos, al igual que Sergio Henao, un corredor que compite con los mejores del mundo año tras año. Y, aunque no hayan disputado la Colombia Oro y Paz, no podemos olvidarnos de Esteban Chaves, podio en el Giro y en la Vuelta, y del doble ganador de etapa en la pasada Vuelta Miguel Ángel López, que este año, al igual que Chaves, va a preparar el Giro de Italia a conciencia y en el que se confirmará, muy probablemente, como uno de los mejores escaladores del mundo.

La foto que mejor resume la Colombia Oro y Paz. Los ciclistas se han dado un baño de masas espectacular. © Ciclismo en Línea

Pero esto no acaba aquí. Detrás de estos magníficos ciclistas se esconde una segunda línea de corredores muy potente. Jarlinson Pantano, Dayer Quintana, Carlos Betancur, Darwin Atapuma, Winner Anacona, Sebastián Henao, Jonathan Restrepo…etc. Desde luego, Colombia y el ciclismo se encuentran ahora mismo en una relación de amor intensa. Los próximos años de este deporte van a estar marcados por muchos de los nombres que acabo de mencionar, por lo que el aficionado colombiano tiene muchos, muchos motivos por los que estar eufórico. Así se vio en la Colombia Oro y Paz, donde la afluencia de público fue espectacular, como si de una gran vuelta por etapas se tratara. No tardará mucho en ser una carrera World Tour.