Sin rumbo

Tras preparar el Tour de Francia con más detalle y cuidado que nunca, corriendo poco y, cuando lo hacía, con el freno de mano puesto para tratar de gastar las menos fuerzas posibles, Nairo Quintana ha acabado décimo en la clasificación general a 15 minutos de Geraint Thomas. Empezó el Tour perdiendo tiempo en la primera etapa. Después, se hundió en los Alpes y, en la semana final, tras lograr una gran victoria de etapa en los Pirineos, se cayó, y sus opciones de pisar el podio de París se fueron al suelo junto a él. 

La caída camino de Pau no debe traer a engaño. El Tour estaba perdido para Quintana desde la primera etapa de los Alpes. Su actuación en las jornadas alpinas fue lamentable para un ciclista de su calibre. Perdió tiempo en la Rosiere y en Alpe d’Huez protagonizó una de las peores actuaciones de su carrera deportiva, siendo el peor de todos los favoritos. Después, en la media montaña intercalada entre los Alpes y los Pirineos, se limitó a aguantar lo mejor que pudo esperando una recuperación para los Pirineos que, para sorpresa de unos cuantos (servidor incluido), llegó. Dejó pasar la primera etapa pirenaica pero, en la etapa de 65 kilómetros, otro gallo cantó. Se reservó para la última ascensión, el Portet, en la que atacó desde abajo. Abrió hueco con facilidad, aunque estaba lejos en la general y al Sky no le importó demasiado. Valverde, que había cogido la fuga, ayudó a Quintana durante unos minutos para después resistir en solitario en los últimos kilómetros. Fue una actuación sobresaliente del colombiano, que ganó en el Tour cinco años después. Se puso a 3:30 en la general y su victoria hizo soñar al público colombiano de cara a la última etapa de montaña en la cordillera pirenaica. El sueño acabó pronto. Se cayó al día siguiente y sus opciones de remontar se fueron al traste. Sufrió muchísimo en el Aubisque y bajó hasta la novena plaza en la general. En la contrarreloj final, perdió una plaza más y llegó a París décimo.

Quintana - Tour 2019

Su peor Tour. Tras haber preparado con más detalle que nunca la ronda gala, el colombiano ha finalizado décimo en la general a casi quince minutos del vencedor. © A.S.O

Quintana tiene 28 años. Ha subido al podio del Tour en tres ocasiones, ha ganado dos etapas y ha sido el mejor escalador en una ocasión y el mejor joven en dos. Su palmarés en el resto de carreras habla por si sólo. Su calidad es indudable. Su fragilidad moral, también. Es groseramente evidente que Quintana tiene un problema con el Tour de Francia. Está en los mejores años de su carrera deportiva y el maillot amarillo parece estar cada vez más lejos. En 2013, en su debut, fue segundo y realizó un auténtico carrerón. En 2015, la táctica del Movistar, Valverde mediante, le privó de la victoria en París. En 2016 era el gran favorito y fue tercero y de milagro. En 2017, viniendo de correr el Giro de Italia, finalizó duodécimo. Este año, décimo. Y todo ello con recorridos muy favorables, con poca presencia de la contrarreloj y mucha montaña. Quintana, a sus 28 años de edad, está en plena plenitud. Cierto es que el Movistar no ha apostado enteramente por él y Quintana merecía, como mínimo este año, un equipo para él en el Tour, como también es cierto que su victoria en Saint-Lary bien valga una oportunidad más para el año que viene, pero Quintana debe ser consciente de que se le están pasando las oportunidades de lograr la victoria en el Tour. Ciclistas como Romain Bardet, Primoz Roglic o el propio Mikel Landa le están pasado por la derecha a toda velocidad, y en el Movistar no parece que estén dispuestos a desprenderse de Landa y apostar únicamente por el colombiano.

El liderato del Movistar en el Tour 2019 pasa por la próxima Vuelta a España. El equipo ya ha confirmado que acudirán con sus tres líderes, pese al nefasto resultado obtenido en el Tour corriendo con la misma fórmula. Si Landa o Quintana consiguen la victoria, no habrá la más mínima duda de quién será el líder del Movistar la próxima temporada. Si obtienen un resultado similar al del Tour, el año que viene volverán a plantear una temporada con dos líderes y volverán a estrellarse. Ellos verán. El Tour 2019 comienza el 25 de agosto.